Crianza y Salud Espai Aiyana, escoleta de educación viva y activa en El Clot

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Espai Aiyana
 

Hace unas mañanas, visitamos el Espai Aiyana, una escoleta donde el ritmo de los pequeños marca las rutinas del día a día. Es un espacio de vida, juego, creatividad, conciencia y salud para pequeños y grandes, idóneo para compartir la crianza, basada en los principios de la educación viva y activa.

Hemos creado un espacio diáfano, lleno de luz natural, y mucha magia.

Laura, una de las tres fundadoras, verbaliza lo que vemos. Sin duda, su dedicación y amor por los niños, al igual que el de sus compañeras Laura y María, se respira en cada rincón.

Las tres provienen del ámbito educativo y pedagógico y desde el año 1997 trabajan acompañando los procesos de crecimiento de muchas familias de El Clot y barrios cercanos. Pero sintieron la necesidad de ofrecer una mirada más respetuosa e individualizada hacia los bebés y sus familias, dando este gran paso en 2018. Ellas son más felices trabajando así y lo transmiten, sin duda. Apuestan por una educación viva y activa que trabajan a diario con los materiales, libros, propuestas y su manera de comunicarse con los pequeños.

Ambiente lleno de luz natural, calma, y tranquilidad que da acogida a bebés desde los seis o siete meses hasta los tres años.

Con seis niños por cada educadora, la atención al pequeño es máxima. “Les acogemos con mucho cariño y respeto”, señala Laura.

La relación con los familiares es muy cercana. Más allá del acompañamiento durante los primeros días de adaptación, muchas tardes, al ir a recoger a los pequeños, la familia se queda un rato libremente por el espacio.

El rincón más solicitado suele ser el de lectura. Es un lugar tranquilo, donde disfrutan con el adulto de las historias, de las imágenes, y de las conversaciones que se crean entre iguales.

Los niños a estas edades necesitan el contacto físico y nada mejor que cogerse de la mano mientras se lee un libro.

Más allá de esta comunicación diaria, las maestras organizan varios encuentros con los familiares durante el curso para tratar temas más concretos. Además, los padres reciben, en enero y julio, un pequeño informe donde se detalla el día a día del niño desde la mirada de la acompañante de referencia.

El espacio

Los pequeños tienen a su alcance todos los materiales y propuestas: juegos de construcción, trenes, coches, material Montessori, etc.. Todas las posibilidades de aprendizaje para desarrollar la psicomotricidad fina, la concentración y la coordinación oculo – manual.

Los muebles están adaptados para facilitar y motivar su autonomía. Además, las tres educadoras intentan, también, estar siempre al mismo nivel. En cuando los niños las necesitan, se encuentran inmediatamente con sus miradas a su altura.

El espacio diáfano se estructura en pequeños rincones de juego simbólico –como la cocinita, las muñecas-, de materiales desestructurados -como las telas-, de lectura y la zona del comedor y de descanso…

Se encuentran con objetos cotidianos, como cubos, cestos con los que pueden clasificar, agrupar… cojines y colchones blandos con los que hacen torres y cuevas de dragones, donde se tiran y ruedan… túneles, rampas, toboganes que les permiten cubrir sus necesidades de movimiento, tirándose y jugando a los desequilibrios.

Tienen un capazo llenos de telas y ropas de diferentes tallas, colores y texturas con las que experimentan con los claroscuros, y se arrastran como si se tratara de un tren, disfrazándose y recreando la escena de un picnic.

Todo a un simple vistazo y siempre con materiales sostenibles que les dan a los niños los instrumentos necesarios para fomentar su autonomía y desarrollar su imaginación.

El día a día

Espai Aiyana abre sus puertas a las ocho de la mañana. Las maestras preparan entonces el espacio con las necesidades que hayan observado el día de antes: unos días dando más importancia a las construcciones, otras a los elementos de una estación del año…

Preparamos los diferentes rincones de juego para invitar a la creatividad, en los que se puede estar, tocar, coger, lanzar, dejar, amontonar, mirar, observar y transformar según lo deseen.

A las 10 h, cuando ya suelen estar todos los pequeños, es el momento de –guitarra en mano- cantar todos juntos el bon dia!. Los niños se saludan entre ellos y le dan los buenos días a aquellos compañeros que no han podido ir ese día a la escoleta. Al acabar, siguen cantando y bailando

Las canciones, las rimas y la música son materiales que utilizan para relacionarse emocionalmente, a la vez que son una valiosa herramienta que favorece la comunicación verbal, el desarrollo de la expresión y el habla.

A parte de la guitarra, estamos introduciendo la flauta, para que puedan disfrutar de otros sonidos que, seguro, enriquecerán el día a día.

Así, las mañanas transcurren en calma, explicando detalles sobre la estación del año en la que se está, saliendo a jugar al patio exterior, etc. Cada niño es libre de hacer y deshacer a su aire.

Sobre las 12 h se empieza a organizar la comida –que les prepara un catering especializado– y los niños empiezan sus rutinas. En la zona del comedor, preparan la mesa y comen en grupos de seis pequeños con una de las educadoras. Se crea un ambiente totalmente familiar y se disfruta de la luz directa que entra por el gran ventanal. Al finalizar, llega el momento de descansar, en colchones y con las luces apagadas se van relajando todos. Algunos se dormirán en brazos de María y sus compañeras y otros abrazados a sus amigos.

Durante todo el día, lo que sí es clave para las tres educadoras es respetar siempre todas las necesidades de los pequeños. Es vital que toda esta filosofía y manera de entender la educación y la relación con los niños se transmita igual en casa.

Las familias deben ser conscientes y respetuosas con este tipo de crianza y demostrar la confianza en el aprendizaje y autorregulación del pequeño, comenta Laura.

En definitiva, el Espai Aiyana es una escoleta que derrocha amor y ternura. Un espacio de crianza donde la tranquilidad, el acompañamiento y el respeto es la clave de todo, donde los pequeños vienen a jugar y los adultos les acompañan en el proceso.

El juego deja de ser juego si todos los niños y niñas tienen que hacer lo mismo, y los adultos esperan un resultado concreto

… Cierto…

Categories: Crianza y Salud,Educación Infantil,Escuelas y grupos de crianza,Hemos probado,Lugares CFW

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