Verano 10 consejos para viajar en avión con niños

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Que no os haga pereza ni miedo viajar con niños. Ni que os estrese pensar si van a llorar o molestar a los otros viajeros. Viajando los peques se portan mejor que en casa: lugares nuevos por explorar, comidas diferentes para probar, gente nueva con quien hablar… No os van a pedir sus juguetes ni pantallas! Peeeero para preparar la logística de viajar, os hemos preparado 10 consejos, basados en nuestra experiencia, que esperamos que os puedan servir.

 

1. Comprar vuelos al mediodía

Para nosotros, el mejor momento para volar con niños es al mediodía. Descartad los vuelos de madrugada y de madrugones, eso sólo complicará aún más la logística y hará que los niños estén de mal humor, cosa que no conviene. Nosotros solemos reservar vuelos entre las 11h y las 16h, de modo que comemos algo antes de entrar en el avión y nos aseguramos un vuelo con el peque haciendo la siesta. Además te permite llegar a una hora razonable al destino. ¿Y qué tal los vuelos largos con los bebés o niños pequeños? Cada bebé es un mundo y los hay más tranquilos y más movidos. Nosotros que tenemos un niño inquieto, la verdad es que se ha portado siempre muy bien y el ruido y balanceo del avión tiende a adormecerlo. Tened en cuenta que en vuelos largos si son bebés de menos de 12 kilos, (normalmente) podéis pedir a la compañía que os ponga una cuna delante de vuestros asientos (solicitarlo con tiempo y consultad disponibilidad y condiciones). Pero es un servicio gratuito. Y para el jet lag… sólo os podemos decir que tengáis paciencia y respetad las horas de sueño de los niños…

2. Facturar el cochecito y la silla del coche

La mayoría de compañías aéreas permiten facturar gratuitamente dos bultos por cada niño que viaje: uno para el cochecito y el otro para la silla del coche. Nosotros solemos alquilar muy a menudo coche en destino (para ir con niños, siempre que no sea una visita a una ciudad, es muy práctico porque puedes ir a tu aire sin tener que depender del transporte público) y nos llevamos nuestra sillita del coche porque así nos aseguramos que es una silla segura a la que ya está acostumbrado nuestro hijo, además que nos permite ahorrar mucho dinero. Para llevarla más fácilmente existen unas fundas que además de proteger la silla de los golpes, te permiten llevarla como una mochila. Aseguraos que el sistema de fijación en el país dónde viajáis es el mismo que el Isofix (en Estados Unidos utilizan otro sistema pero es bastante compatible con el Isofix y nuestra silla encajó perfectamente). En cuanto al cochecito, es muy útil utilizar los cochecitos que plegados caben en la cabina del avión. En viajes cortos y sin facturar maletas, os vais a ahorrar esperar que traigan las maletas del avión con vuestro cochecito. Igualmente tened en cuenta que tenéis la opción de llevaros vuestro cochecito hasta la puerta del avión, y una vez allí la tripulación lo mete en la bodega y os lo devuelven después con las maletas. Si váis a tener que recogerlo después, llevaros la mochila de porteo porque si el aeropuerto no os facilita un cochecito (en muchos aeropuertos europeos hay sillas de paseo de uso público) vais a tener que cargar con el bebé hasta la recogida de las maletas! En cambio, con los cochecitos que caben en cabina no hay este problema.

3. Al avión sin colas

Una de las ventajas de viajar en avión con niños es que te ahorras muchas colas (no todas). Te ahorras las colas del control de seguridad (en la mayoría de aeropuertos hay una cola específica para famílias). En la T1 del aeropuerto del Prat hay una puerta especial para familias para acceder al control de seguridad, así que no tendréis que acceder por la entrada general. Si viajáis con niños también os facilitaran el paso en los controles de pasaporte en la mayoría de países y si no, insistid un poco que seguro que os van a dejar pasar (esto nos pasó por ejemplo en Estados Unidos). Además la mayoría de compañías aéreas (muy a nuestro pesar, no todas) permiten acceso prioritario al avión para famílias. Esto además hace que la tripulación no sea muy rigurosa con el control de los bultos de las maletas y a nosotros no nos han dicho nunca nada si llevábamos un bolso de más o si pesaba más de 10 kilos.

4. Maleta + mochila

Nosotros somos de no facturar nunca maletas, ni en viajes largos. Ya hemos tenido alguna mala experiencia con la pérdida de maletas y al final hace muchos años decidimos que prescindiríamos de este servicio y nos lo traeríamos todo a cuestas. Esto implica calcular muy bien lo que vamos a necesitar y optar por llevarnos menos ropa y hacer alguna colada en el destino. Y cómo lo hacemos con tres o cuatro maletas si sólo tenemos cuatro manos y llevamos niños y cochecito? A nosotros siempre nos ha funcionado muy bien llevar una maleta con ruedas y una mochila grande. Dos maletas con ruedas nos era imposible de manejar si tenemos en cuenta que tenemos que arrastrar un cochecito… Así que al menos uno de los dos puede portear y el otro llevar una mochila y la maleta de ruedas.

5. La mochila de porteo es indispensable

Si tenéis un niño que aún es bebé o ya anda pero tiende a gustarle correr por todos los lados, llevar la mochila de porteo os será indispensable. Para los momentos de espera y para tenerlos controlados en los momentos que tenemos que estar pendientes de otras cosas, como los billetes o las maletas. Además, como ya os hemos comentado antes, si facturáis el cochecito al avión, os será indispensable para llevar a cuestas el bebé hasta el avión y hasta la recogida de las maletas.

6. 10 pañales como máximo

Nos llevamos pañales o los compramos en el destino? Pues depende de los días que vais a estar fuera. Nosotros siempre calculamos que si vamos a estar 2-4 días (unos 10 pañales) nos lo llevamos de casa y nos ahorramos tener que comprar todo un paquete grande que después no vamos a usar. Además siempre va bien vaciar la maleta a medio viaje, para poder poner algo que vayáis a comprar! Si vais a estar más de 5 días la opción que os recomendamos es llevar los 3-4 pañales que vais a necesitar para el viaje y el día de después y en el destino comprar un paquete grande de pañales para toda la estancia.

7. Biberones y potitos

Otra preocupación logística del viaje es la alimentación. Lo tendréis más fácil si hacéis lactancia materna: no tendréis que preparar ni llevar nada. Si usáis biberón, que sepáis que vais a poder pasar una botella de agua en el avión si argumentáis que es para el bebé. Si ya comen algo de sólido, os recomendamos que os traigáis las dos primeras comidas hechas (por ejemplo un termo con verdura o puré de verdura o algun potito preparado). No hay restricciones en el control de seguridad para estos productos (aunque seguramente os lo van a hacer probar). Después una muy buena opción es alojaros en un apartamento que os permita cocinar la comida adecuada para vuestro bebé.

8. Optar por alojarnos en apartamentos

Un apartamento no sólo os va a permitir cocinar la comida para los niños más pequeños si no que os va a permitir respetar su ritmo de descanso (siestas, ir a dormir temprano) mientras podéis seguir haciendo una vida como en casa (y no estar encerrado en una habitación de hotel). En verano irá bien si el alojamiento tiene playa o piscina, ya que os permitirá pasar las horas de más calor en remojo.. Nosotros normalmente programamos visitas por la mañana y por la tarde y dejamos el mediodía para comer cerca del hotel o en el apartamento y descansar.

9. ¿Pedimos cuna?

Muchos establecimientos no os van a cobrar nada por pedir una cuna en vuestra habitación. Otros sí, así que preguntadlo. Hay apartamentos que también ofrecen este servicio. Si no hay opción o vuestro hijo, como el nuestro, es más de dormir acompañado, os podemos hacer algunas recomendaciones, como pedir una cama king size o dos camas tamaño queen (son medidas muy normales por ejemplo en los Estados Unidos). Otros truquillos: venden unas tronas de ropa portátiles que también os pueden ir bien si viajáis a un país poco ‘kid-friendly’ y para niños más mayores una buena herramienta son los adaptadores para el váter o los orinales portátiles.

10. Juguetes indispensables para viajar

Qué juguetes metemos en la maleta? Pues no os olvidéis su muñeco preferido, pero os podemos dar algunas ideas de juguetes pequeños que os van a caber fácilmente y que os pueden ayudar a entretener a los niños en el avión. Por ejemplo los globos (que ocupan muy poco y son una gran distracción), plastilina, lápices de colores y papel, o gomets o pompas de jabón. Nosotros también nos llevamos siempre algún coche pequeño i una pelota (si es hinchable os vais a ahorrar espacio en la maleta). Y normalmente en cada lugar donde viajamos le compramos un libro, aunque esté en otro idioma, porque nos parece que es para él un bonito recuerdo para siempre. Pero no olvidéis que los niños se entretienen en espacios nuevos, así que no vais a necesitar muchos juguetes…

Categories: Verano,Viajar con niños

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