Crianza y SaludSentirte y cuidarte durante el embarazo para construir un apego seguro a tu bebé

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Dra. Ana Barbero Sans
 

Todos necesitamos sentirnos seguros. Desde aquí experimentamos calma, ilusión, ganas de aprender, de relacionarnos. Probablemente lo has experimentado a lo largo de este año, en que la incertidumbre está tan presente. 

Para los bebés, incluso dentro del vientre materno, esa seguridad es condición para su crecimiento y desarrollo. Un embarazo libre de tóxicos, con suficiente y adecuada nutrición y sin mucha ansiedad ayudarán a que nazca un bebé más fácil de calmar, más receptivo a tus cuidados.

Cuando  captas  lo que le pasa a tu bebé sin desbordarte, y respondes dándole lo que necesita, una y otra vez, el bebé se apega a ti de forma segura. Esta relación es el motor más importante para su desarrollo:  te conviertes en su puerto, en el lugar seguro desde el que puede explorar, relacionarse, porque porque  pase  que pase tú vas a estar ahí para sostenerlo. Aprende que el mundo es un buen lugar, y esa seguridad echa sus raíces en él, es la semilla que le convertirá en un niño y un adulto seguro. 

¿Cómo cuidarte, durante el embarazo, para poder ayudaros a crear esta relación?

En realidad, podríamos resumirlo en muy poquitas palabras: tu bebé necesita, incluso durante el embarazo, que estés, y que estés lo mejor posible. Porque es más fácil relacionarnos cuando somos capaces de estar presentes, porque es más fácil sostener y ofrecer seguridad cuando nos sentimos mejor física y emocionalmente.  Tan sencillo y tan complicado a la vez. 

No voy a hablar de los cuidados de tu bebé, sino del tuyo. La naturaleza ya se ha encargado de que todo el buentrato que puedas darte sea lo que también él necesita. 

Tu cuidado emocional

He comenzado por aquí, porque pienso que para poder cuidarnos necesitamos algunas actitudes que no son fáciles de encontrar, y algún pequeño cambio de chip. Te propongo que te acerques a tu cuidado desde un lugar amoroso, compasivoTe invito a que lo vivas como un valor, como un camino, no como una meta que se consigue o no se consigue. 

Un valor con muchos aspectos, con muchas caras: un día podrás cuidar más tu alimentación, otros el movimiento, o la necesidad de descanso, quizá otro día no podrás cuidarte más que aceptando que no has podido cuidarte, y otros te sea más fácil. 

Como gran actitud, como telón de fondo de tu cuidado, te animo a buscar en ti, a hablarte, desde la Compasión. Desde el deseo profundo de cuidarte a ti y a tu bebé, sabiendo que a veces no es fácil. Con fuerza, con intención, pero también con respeto hacia ti misma cuando no lo consigas. Si quieres ahondar más sobre el autocuidado desde este enfoque te recomiendo que busques a Mireia Hurtado, mi gurú del autocuidado.

Sólo desde la compasión, podemos estar presentes, que es lo que de verdad necesita nuestro bebé. Nuestros hijos necesitan nuestra presencia. Que estemos. Y eso es mucho, mucho pedirnos, en una sociedad que evita lo incómodo, en una sociedad donde lo importante es el hacer y el tener.

Tú eres suficiente, practica el mindfulness

Si has meditado, o tienes experiencia en estar presente, te animo a que fortalezcas esa parte de ti. Si te es algo más desconocido, te invito a que, simplemente, te pares a ratitos, y estés atenta a cómo te sientes física y emocionalmente, o por dónde van tus pensamientos, intentando no dejarte llevar por tu juicio. Esto se llama mindfulness o atención plena, y también puedes cultivarla, si por el momento no puedes pararte, haciendo cosas poniendo toda tu atención, como la ducha, lavarte las manos, ponerte cremita… 

Busca la compañía de otras familias embarazadas

Otra cosa que puede ayudarte mucho, mucho, a sentirte mejor, es acudir a un grupo con otras familias embarazadas, donde te sientas segura, no juzgada. 

Mi experiencia como pediatra y psicoterapeuta es que el embarazo puede ser un momento especialmente retador en este sentido. Muchas mamás no pueden contactar con cómo se sienten, a veces porque la vida no les da, otras veces porque no pueden tolerarlo emocionalmente. También a veces hay mucha angustia, duda, incertidumbre, miedo.

Si te sientes así, y no puedes practicar presencia, porque te angustia, te recomiendo mucho, mucho, que busques ayuda, psicoterapia. Porque lo mereces, sobre todo, pero también porque cuando nazca tu bebé vas a necesitar todas tus fuerzas, y el sufrimiento emocional es un gran secuestrador de energía, además de dificultad el apego seguro con nuestro bebé. 

Tu cuidado físico

Me gustaría proponerte tu cuidado como un derecho, como algo que mereces. Como persona, no sólo como mamá. Te invito a pensar en ti, y a preguntarte con sinceridad ¿qué necesito? No sólo hoy, ahora, sino a lo largo de todo tu embarazo, de toda tu vida. En realidad esto se refiere tanto al cuidado emocional como al físico. 

Nuestro cuerpo es sabio, y cuando conseguimos conectar con él y respetar sus señales, es el mejor consejero. Desde la presencia, desde la aceptación, puedes preguntarte: 

¿Duermes lo suficiente? ¿Hay suficiente placer y risas en tu vida? ¿cuánto hace que no quedas con tus amigas para simplemente estar y reíros del mundo? ¿estás pudiendo equilibrar las exigencias de tu trabajo con lo que tu cuerpo necesita? ¿hay posibilidad de flexibilizar?

 Puede que te des cuenta de que no puedes parar aún de trabajar, de que te es imposible descansar, porque tienes otros hijos, o porque simplemente no puedes… 

Con la alimentación, seguramente sentirás contradicción. Es que la hay. Mi consejo es que, si puedes, estés presente en tus deseos, tus antojos… sobre todo para poder darte cuenta de cuándo de verdad tienes hambre, o ganas de algún alimento concreto, y cuándo tienes otra necesidad que necesita ser calmada. Y que desde ahí, te permitas o no comer, desde la libertad, y te permitas cubrir esa necesidad también. 

Con respecto al movimiento, escúchate. Baila. Microbaila. Camina. Explora qué movimiento es placentero ahora para ti, y permítete el no movimiento, el descanso, si de verdad así lo sientes. 

¿Cómo te resuenan mis palabras? Deseo para ti que puedas acercarte a esto con compasión, comprendiendo que hoy en día cuidarse durante el embarazo y la crianza es todo un reto, y a la vez permitiéndote minipasos de cuidado. 

Si lo necesitas, puedes reservar una visita prenatal conmigo aquí.

Categories: Colaboraciones,Crianza y Salud,Maternidad y embarazo

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