Emotion! Escape Room es un escape room diseñado 100% para niños y adolescentesde y sus familias. En sus dos locales del barrio de Gracia ofrecen juegos multidisciplinares creados por ellos mismos con mucho amor en los que todas las pruebas están basados en la teoría de las inteligencias múltiples y pensados para fomentar la colaboración en lugar de la competitividad.
¿Quién dijo que los escape rooms eran solo cosa de adultos? Os contamos cómo fue nuestra misión para encontrar al gato de la abuela.
Hay mañanas de sábado que prometen ser diferentes, pero la que vivimos en Emotion! Escape Room superó nuestras expectativas. A menudo buscamos planes que motiven a los más pequeños, pero encontrar algo que realmente “nos conecte” a todos, incluidos el mini de la casa de 5 años y el preadolescente de 10 años, no siempre es fácil. Así que partiendo de esta base llamamos a la puerta de Emotion! Escape Room, un espacio que ha revolucionado el concepto de experiencia familiar y por supuesto, también de diversión con amigos.
Un espacio pensado por y para niños y niñas
Nada más cruzar el umbral del local, te das cuenta de que aquí las reglas cambian un poco. La experiencia Emotion! no es el típico escape room oscuro o de tensión; sino una explosión de color, fantasía y, sobre todo un espacio que genera mucha curiosidad.

En Emotion! Escape Room tienen tres misiones disponibles para elegir: La Nube, El Mosquito y El Gato. Nosotros nos decantamos por esta última, sencillamente porque los 4 somos unos amantes de los michis.
Nuestra Misión: ¿Dónde está el gato?
Nuestra aventura comenzó nada más entrar al local, donde nuestra monitora y guía de la experiencia nos dio la bienvenida y nos puso rápidamente en contexto: estábamos allí porque teníamos que encontrar al gato perdido de la abuela antes de que ella llegara a casa. Si bien no os podemos mostrar fotos del recorrido interior y tampoco contaros en qué consisten las pruebas, porque el factor sorpresa son sagrados aquí para que cada familia viva su propia aventura con emoción, sí que os puedo asegurar que todo el hilo de la historia, las pruebas a resolver y la ambientación de las distintas salas por las que se realiza el recorrido están muy bien ideadas.


Me gustaría resaltar especialmente la figura del monitor. No es alguien que simplemente te vigila o te da la bienvenida; es una parte más de la aventura, ya que te acompaña durante el recorrido, dinamiza el juego y se encarga de que la historia se sienta hiperrealista. En nuestro caso, nuestra guía era genial y nos echaba un cable cuando nos quedábamos bloqueados en algún acertijo.
Neurociencia, equipo y muchas risas
Mientras recorríamos las salas descifrando códigos y abriendo compartimentos secretos, recordé algo que leí en su web: “Sin emociones positivas no hay aprendizaje”.
Ver a nuestro hijo de 5 años colaborar con nosotros, comunicarse y proponer soluciones demostrando ser una pieza clave del equipo, nos demostró que estos espacios son una experiencia que va más allá de pasar un rato de calidad en familia. Vernos como familia trabajando y cooperando en equipo fue super gratificante.
Celebrar de forma diferente: “Los Roompleaños”
Aunque nosotros fuimos a vivir la experiencia en modo familiar, pudimos cotillear cómo funcionan sus celebraciones de cumpleaños. Ya que son la experiencia más completa y demandada. Y no me extraña nada, porque es una propuesta realmente interesante, divertida y diferente, dispuesta a convertir una celebración al uso en una propuesta de valor muy diferente a las clásicas y ruidosas fiestas de cumpleaños infantil.
Aquí los “Roompleaños” como ellos los llaman, aseguran 60 minutos de juego emocionante, trabajo en equipo y diversión pensado para criaturas de entre 8 y 14 años.

Además, la modalidad Roompleaños tiene todos los componentes extra que pide una buena fiesta: packs de snacks o chuches, foto con tarta de cumpleaños fantasía (de mentira), pulseras para todos y si queréis alargar la fiesta, tienen la Zona Roompleañera en la recepción de “El Gato”, un espacio que puedes reservar para hacer un pica-pica trayendo tú mismo lo que más os guste.
¿Por qué nos ha encantado Emotion! Escape Room?
Porque es un plan inclusivo de verdad. Es el lugar ideal para llevar a los abuelos (¡dicen que es el formato estrella y no me extraña!), a los tíos o a ese grupo de amigos con hijos de distintas edades. Salimos de allí con la adrenalina bien alta, muchas risas y esa sensación de “¡lo conseguimos!” que tanto une a la familia.
Si buscáis una experiencia donde la creatividad, la narrativa y el juego se dan la mano para crear un recuerdo inolvidable, apuntad Emotion! Escape Room en vuestra lista de pendientes. ¡Nosotros ya estamos pensando en volver para enfrentarnos al Mosquito!

Puntos a favor:
- Atención personalizada con monitor dentro del juego.
- Ambientación cuidada e inmersiva.
- Ideal para fomentar la autonomía y el trabajo en equipo.
- Adaptado para familias con niños de diversas edades.
A tener en cuenta:
- Imprescindible reservar con antelación.
- No se pueden hacer fotos dentro de las salas de juego (¡así que a disfrutar del presente!).
- Edad recomendada: De 8 a 14 años (pero consultad para ir con hermanos más pequeños, ¡la experiencia familiar funciona de maravilla!)






