Planes con niñosRuta Miró para toda la tribu

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Rojo, amarillo, azul, verde y negro. Estrellas, soles y lunas. Pájaros volando. Paisajes. Mujeres posando. Huevos solitarios… Colores y formas que dicen mucho a pequeños y grandes. Se trata de Joan Miró. Y de su obra podemos disfrutar tanto dentro de un museo como en un paseo por las calles de Barcelona: bienvenidos a la ruta Miró, apta para toda la tribu.

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Y esto es lo que os proponemos, una ruta por la Barcelona de Miró. Es una ruta que podemos hacer en varias etapas. No es necesario agotarlo todo en un solo día.

Para comprender mejor su obra, os recomendamos empezar por la Fundació Miró (Parc de Montjuïc s/n).

Llegar a la Fundació Miró ya es una pequeña aventura con la que disfrutará toda la familia. La forma más cómoda y diferente es el Funicular, un tren inaugurado en 1928 que desde la estación de Paral·lel sube directamente a la mitad de la montaña de Montjuïc atravesando pequeños túneles.

Jardins Brossa. Vista desde la tirolina

Volviendo a la Fundació Miró, cabe decir que además de acoger gran parte de su obra, está ubicada en un edificio especialmente diseñado y creado para ser el museo de Miró. Construido por el gran amigo de Miró, Josep Lluis Sert, está inspirado en las formas de la naturaleza, en la arquitectura mediterránea y en la luz de nuestras costas. Respeta su entorno y su interior.

En el interior del museo, a parte de las exposiciones temporales, que siempre son muy recomendables, podemos seguir la trayectoria artística y vivencial de Miró.

A los más pequeños de la casa les encantará ver las grandes obras de Miró. Comprenderán sus formas y su significado, incluso mejor que nosotros. Sus colores básicos les darán ganas de ver más, de crear, incluso de tocar (pero desgraciadamente no se puede). Y no sabrán cuál elegir como favorita: esculturas, pinturas, tapices… De gran belleza formal, líneas simples y colores atractivos nos harán soñar.

Pero la visita al museo no se centra únicamente en su interior. Las terrazas, patios y jardines nos esperan con más obras, algunas de ellas bien simpáticas.

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Y además, nos permiten gozar de unas magníficas vistas de la ciudad de Barcelona.

Fundació Miró. Vistas desde la terraza.jpg

Si después del la visita al museo, queréis hacer un break de Miró, podéis pasear por Montjuïc. Aquí podéis encontrar muchos jardines, parques infantiles, edificios construidos para la Exposición Internacional de 1929, hoy en día reconvertidos en espacios de cultura (Museo Nacional de Arte de Cataluña, Museo de Arqueología de Cataluña, Mercat de les Flors, Teatre Grec, Estadio Olímpico Lluís Companys)… A lo alto de la montaña, encontraréis el Castillo de Montjuïc.

Y por supuesto, en la zona de Plaza España, las famosas Fuentes Mágicas de Montjuïc, a las os recomendamos ir por la noche para disfrutar del gran espectáculo de luces, colores y música.

Y si vais con niños, no podéis dejar de pasearos por los parques de Montjuïc, sobre todo los Jardines de Joan Brossa, antiguo parque de atracciones de Montjuïc, con algunas reminiscencias de este pasado de ocio: esculturas de personajes, los cojines y balancines musicales…

Y con nuevas incorporaciones para hacer del ocio infantil algo más “natural”: parques de madera y, lo que no se puede dejar pasar, la tirolina. Una experiencia única con unas vistas preciosas de la ciudad.

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Una vez paseado, jugado, visitado… volvemos a Miró para continuar con su ruta por Barcelona. La segunda parada obligatoria es su casa natal, en el Passatge del Crèdit 4. Desde aquí podemos ir a conocer lugares cercanos como la Plaza Real (el Rossini es un buen lugar para parar a comer), lugar de ocio de ayer y hoy, o el Barrio Gótico de Barcelona, donde descubriremos el pasado romano y medieval de la ciudad. Pero esa es otra historia.

Si estáis paseando por los entornos de la Catedral echad un ojo al Colegio de Arquitectos de Barcelona (Plaça Nova, 5). Su fachada está decorada con una obra de Picasso con la que podéis jugar con los más peques a identificar los personajes que se ven (Castellers, Gigantes y cabezudos, niños jugando y tocando música…). Aquí Miró realizó una exposición en 1969 y además pintó un mural sobre los ventanales denunciando el franquismo: un graffiti realizado con nocturnidad y rascado al finalizar la exposición.

Cerquita de la Catedral, encontraréis otro lugar imprescindible. Se trata, por supuesto de Els Quatre Gats (Carrer Montsió 3 bis), que grandes artistas como Ramón Casas o Picasso frecuentaban. Es un buen lugar para hacer un pequeño alto en el camino. Aquí, Miró frecuentó el Cercle Artístic de Sant Lluc para continuar su formación.

Quatre Gats

Cerca de su casa natal, en el Pla de l’Os, en medio de las famosas Ramblas de Barcelona, Miró realizó en 1976 un mosaico con la intención de dar la bienvenida a los viajeros que llegan a Barcelona por mar. Ésta es una de las obras en espacio público de Miró que aún se puede apreciar y “pisar”.

Ramblas. Pla de l'Os

En este mismo sentido Miró, quiso dar la bienvenida a los viajeros que llegaban por aire, y así creó un gran mural en el aeropuerto de Barcelona.

En el barrio del Born, un edificio (y su entorno) que no nos podemos perder es la antigua lonja, reconvertida tiempo a en la famosa Escola de Belles Arts La Llotja de Barcelona (Pla de Palau). Por aquí pasaron grandes artistas españoles como Picasso y el propio Miró. En los alrededores de esta zona, podéis pasear por las calles del Born, que os adentrarán en el pasado medieval de Barcelona. Y esta, de nuevo, es otra historia.

Y al otro lado de Ciutat Vella, en el barrio del Raval, en 1968 se organizó la primera exposición retrospectiva de Joan Miró en Barcelona. Ésta será acogida en el antiguo Hospital de la Santa Creu i Sant Pau del Carrer Hospital. Este edificio del siglo XV, hoy en día Biblioteca Nacional de Catalunya, es una joya de la arquitectura gótica y fue el hospital general de Barcelona hasta 1930. En el interior de sus muros históricos, Miró expuso pinturas y esculturas. Todo un éxito.

Además, este edificio dispone de un precioso claustro donde poder relajarse del mundanal ruido y jugar un rato. También podéis aprovechar la Biblioteca pública infantil de Sant Pau o la estupenda terraza del bar El Jardí para tomar algo.

Finalmente, nuestro recorrido acaba en otra gran parque de Barcelona, el Parc Joan Miró, con su gran escultura “Mujer y pájaro”, de 1983, última obra pública del artista. En este parque encontraréis una gran zona de juegos infantiles para todas las edades. Y gran espacio para jugar a la pelota, correr… Y de nuevo otra biblioteca pública.

Parc Joan Miró

Arte, Historia, Cultura y mucha Diversión… Todo puede ir bien de la mano en Barcelona. Y con esta propuesta mironiana esperemos que lo paséis muy bien!!!

Notas: La Fundació Miró ha creado una app para dispositivos móviles con la que podréis seguir estas y otras explicaciones de forma interactiva y itinerante.

Os la podéis descargar a través de estos códigos QR:
Codigos QR. App Ruta Miró

NOTA: esta crónica fue publicada por primera vez en agosto de 2014 y ha sido actualizada a día de hoy.

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