RestaurantesUna Paradeta muy Mammaproof

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El desafío de comer fuera con hijos a menudo conlleva el no poder comer bien: este restaurante no es bueno porque es muy pequeño para los cochecitos., aquél otro no tiene tronas… Uno a uno, la lista de lugares donde ir a comer con niños se va reduciendo en la búsqueda de un lugar bueno, algún lugar donde puedas disfrutar de la comida sin ser un estorbo para los demás clientes del local. Os animo a probar La Paradeta.

Los niños son más bienvenidos en los restaurantes de España y Catalunya que otros países, pero todavía sigue siendo un proceso frustrante. A veces el esfuerzo requerido conduce a las familias a las ciénagas de restaurantes para turistas, cadenas de fast-food u otros lugares horribles que se le parecen: iluminados cementerios de la gastronomía donde porquerías de plástico y juguetes tienen preferencia sobre los platos de comida y donde pequeños atiborrados de tartrazina rebotan contra la pared. ¿Postre, café o paracetamol?

Sitios web como Mammaproof hacen un excelente trabajo de reportar los pros y contras de restaurantes desde el punto de vista de los padres. Uno para añadir a su lista de lugares aprobados puede ser La Paradeta (http://www.laparadeta.com/), o al menos su local cercano a La Sagrada Familia.

La Paradeta significa “puesto del mercado” y eso es básicamente lo que os encontraréis cuando entréis en este restaurante: un magnifica selección de marisco y pescado fresco, que se paga a peso, igual que si estuvieras en uno de los mercados de Barcelona.

El formato de La Paradeta ha sido copiado por toda la ciudad, pero sus locales originales pueden encontrarse en Sants, El Born, la Meridiana e incluso fuera de la ciudad, en Sitges. Eliges lo que quieres comer, lo pesan y te lo cocinan al momento allí mismo.

Te dan un número de pedido y cuando alguno de tus platos está listo te llaman a través de la megafonía y lo recoges en una bandeja a través de un pasa-platos de la cocina.

No hay camareros, ni servicios extra ni una lujosa decoración: tan sólo una impecable comida fresca. Gracias a la economía de escala de La Paradeta y al limitado servicio los precios son notablemente inferiores a los de la mayoría de marisquerías, y si escoges cuidadosamente puedes encontrar increíbles gangas. No obstante, tened cuidado: es fácil acabar pidiendo demasiada comida. Lo mejor que se puede hacer es decirle a la persona que te atiende que la porción es para la mitad de gente que hay en la mesa, si es que se quiere pedir varios platos.

Hay suficiente espacio para maniobrar con cochecitos, así como un cambiador para bebés, y el restaurante es bastante “family friendly”. El picoteo de este tipo de lugares está inherentemente aparejado a los niños y, como el marisco se cocina tan rápido, hay muy poco tiempo de espera para que lleguen a aburrirse.

Es un lugar muy animado y bullicioso, y es muy común encontrar tres o cuatro generaciones de una misma familia sentada en varias mesas comiendo, riendo y sirviéndose vino y devorando la comida, exactamente como un buen restaurante para familias sin florituras debe ser. Los españoles y catalanes hacen este tipo de cosas espectacularmente bien, pero es más difícil encontrar lugares de reunión en la ciudad que fuera de ella.

No obstante, no penséis que es un restaurante tan sólo para familias: está lleno de parejas y de grupos de amigos. Al margen de con quién estés cenando, es una buena idea llegar allí pronto –comprobad en su web los horarios de apertura- porque no se puede reservar y habitualmente hay una cola considerable fuera a cualquier hora y sobre todo en las cercanas a las horas punta.

La comida es, como era de esperar, bastante buena, pero no es perfecta. No se puede comparar con una marisquería de calidad o con alguno de los lugares de cocina a la plancha de la costa bien considerados, como Rafa’s o Cal Campaner, en Roses. La salsa de tomate en los mejillones a la marinera está buena pero un poco líquida y los chipirones pueden estar un poco demasiado rebozados, pero no serán motivo de queja. En este lugar no intentan hacer demasiado: ponen el énfasis en los buenos ingredientes cocinados de forma simple y rápida.

La comida favorita de mi hija son las almejas, y siempre hay una buena selección de oferta.

Nosotros pedimos varios tipos, tanto a la plancha como a la marinera

Fueron recibidos con entusiasmo y los platos fueron bien rebañados.

Algunos de esos platos, un poco de pan, unos chipirones y calamares a la andaluza…

… y estábamos casi llenos, lo suficientemente llenos como para poner punto final al proceso y marcharnos a por un helado (aceptable, el mejor en las inmediaciones, pero que no merece un viaje expreso) en La jijonenca cerca de la Avenida Gaudí. Nuestra cuenta para dos adultos y un niño, incluyendo vino, pan y agia, subió a 25 euros.

La Paradeta es un gran lugar para probar buen marisco sin demasiadas exigencias, ya sea para los locales o para los turistas. Si puedes tolerar el self-service y acoger con entusiasmo el concepto de comida sin florituras, todo agallas y ocio de pescado frito, ésta es una rápida, barata, family y group friendly y, sobre todo, deliciosa alternativa a la comida basura.

Categories: Restaurantes

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  1. Fabiola Mancinelli

    El restaurante está super bien, hemos comido ahí varias veces y nunca decepciona, tanto por calidad como por cantidad del pescado. En él del Borne hay que vigilar los bolsos, ya que, aprovechando de la confusión, pues la gente se levanta varias veces para ir a recoger los platos en la barra, hay varios carteristas paseándose. Las familias con niños somos un blanco fácil, porque saben que, en algún momento, l@s mami + papis se distraerán para atender a sus peques.

    Reply
  2. Siempre estamos diciendo de ir y nunca nos lanzamos, porque dicen que suele haber mucha cola, pero vivimos cerda del de sagradafamilia, y despues de leer me voy a animar.

    Gracias

    Reply
  3. Lidia

    Nosotros conocemos y os recomendamos la Paradeta de Sants (calle Riego). Es familiar y con buena relación calidad-precio. Lo que no sé es si hay cambiador y tronas porque siempre que hemos ido ha dado la casualidad que no lo hemos necesitado. ¡Salu2!

    Reply

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