Cerca de Barcelona Un fin de semana en el Berguedà entre minas, dinosaurios y fauna salvaje

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Barcelona es mucho más que la capital y su área metropolitana, y es que a poco más de una hora nos encontramos con el Berguedà, una de las comarcas de la provincia de Barcelona donde ya podemos respirar y sentir ampliamente la naturaleza. Además, podemos llenar la agenda para toda la familia y en nuestro caso, esta es la idea; pasar el fin de semana y disfrutar de las actividades en El Berguedà que “Barcelona és molt més” y Mammaproof nos han preparado. 

Empezamos el sábado bien temprano desplazándonos hasta Sant Corneli (Cercs) lugar donde encontraremos el Museu de les Mines de Cercs y donde realizaremos la primera actividad. La comarca fue durante muchas décadas un fuerte polo de extracción minera, y precisamente en Sant Corneli y los alrededores fue donde se concentró toda la actividad hasta el punto incluso de construirse una central térmica alimentada exclusivamente con el carbón de las minas.

Así pues, aquí se encuentra el museo que se divide en dos partes; un área social donde encontraremos como era la vida en las minas, las condiciones de trabajo, el movimiento obrero y libertario de la zona e incluso una muestra de cómo era una vivienda de un trabajador de las minas. 

La otra parte del museo está dedicada al carbón, como se extraía, la maquinaria asociada, etc. en ambas partes del museo, podréis disfrutar de audiovisuales que ayudan a poner en contexto (sobretodo más enfocado a los adultos, ya que nos refrescará información histórica). En la parte social hay un documental muy recomendado sobre todo el movimiento obrero libertario que tuvo muchísima presencia en la comarca. En la parte del carbón, el otro audiovisual explica más la explotación minera de la comarca y en concreto de las diferentes minas cercanas a Cercs. 

Aun así, la actividad estrella de este museo es entrar dentro de la mina con el trenecito y ver in situ la mina y diferentes escenas que muestran como de duro era este oficio y la evolución que ha tenido durante las diferentes décadas del siglo XX. 

La entrada con el trenecito se hace en grupo y nos adentramos 500 metros dentro de la mina ya que es hasta este punto donde la mina quedó sellada y preparada (iluminación y oxígeno) para poder hacer visitas. El viaje de ida se hace con el tren eléctrico (¡ya no es de gasoil!) y al final del recorrido bajas del mismo para retroceder a pie la mina y parar en cinco escenas distintas donde se recrean el oficio de la minería. Aquí, nuestro guía fue genial y nos explicó lo más significativo de cada época, tanto en lo que hace a la tecnología para la extracción del mineral, como sobretodo las condiciones laborales de las personas que trabajaron durante años en estas y otras minas. 

Algo divertido para los niños es al salir de la mina, donde el guía hizo tocar la sirena que servía para avisar del cambio de turno y que cuando sonaba fuera de horas significaba que algo malo había sucedido y que las personas tenían que ir a la entrada de la mina para ayudar en lo que hiciera falta. 

En nuestro caso la visita duró más o menos un par de horas y recomendamos llegar temprano para poder hacer la visita con menos gente (a partir de mediodía empieza a haber más gente). Además, en los alrededores del museo, encontraréis las antiguas vías de los trenecitos, algún que otro tren, un bar para poder tomar algo y también un parque para que los más pequeños puedan jugar antes o después de la visita al museo. 

Acabada la visita, y como ya se acercaba la hora de comer, teníamos reservada mesa en la Rectoría de Vallcebre, de camino a nuestra actividad de la tarde en Fumanya. Este restaurante, que también es un refugio, se encuentra en Vallcebre (a unos 10-15 minutos de Sant Corneli) y es un sitio encantador con una comida para chuparse los dedos. Las opciones de menú tanto para adultos como para pequeños están muy bien y tanto el local como su servicio es encantador. 

Cuando acabamos de comer, aprovechamos para jugar un rato en un parque que está justo debajo de la Rectoría en el que los pequeños pueden jugar en un entorno inmejorable. 

La siguiente actividad, la cual también nos sorprendió muy gratamente es el Centre d’Interpretació de Dinosaures de Fumanya. No somos conscientes del yacimiento encontrado en este lugar, y es que es de los mejores de Europa y del Mundo y lo tenemos a un ¡paso de Barcelona! 

El lugar en el que nos encontramos va en línea con la actividad minera de la zona, ya que se trataba de una antigua mina a cielo abierto explotada durante tan solo 10 años y fue en su cierre (con la decadencia de la minería en la zona) que años más tarde se promovió la investigación paleontológica en el lugar. El hallazgo fue tal que incluyó paleontólogos de todo el mundo y que más tarde la Generalitat de Catalunya decidió crear el museo y su correspondiente divulgación y conservación. El museo recomienda hacer la visita antes de las 16 horas, ya que es cuando las horas de sol mejor dejan apreciar la magnitud y cantidad de huellas de dinosaurios en las paredes del yacimiento. 

El museo, de muy reciente creación y muy bien equipado, cuenta en una planta superior con unos paneles informativos e interactivos donde se explica el yacimiento en sí y el motivo de su importancia en el mundo de la paleontología y además da información de los dinosaurios y el hábitat de la zona. 

En la planta inferior, hay un gran audiovisual y un par de pantallas interactivas para que los más pequeños puedan imaginarse andando entre dinosaurios. 

La visita guiada dura alrededor de una hora y nuestro magnífico guía nos explicó con todo lujo de detalle y curiosidades el yacimiento y características del titanosaurio, además de darnos mucho más contexto que la información que existe en los paneles. Durante el recorrido, hay momentos que dan pie a la participación de los pequeños. 

Al finalizar esta actividad en el museo de Fumanya, ya era hora de ir a Casserres, donde pasaríamos la noche en el Hostal Emphasis donde no nos queda otra que hacer una mención especial para este lugar y su propietaria, Silvia, la cual arrancó este proyecto hace menos de cinco años y donde en cada rincón del hostal está impregnada su pasión. 

Se trata de un hostal muy pequeño, de cinco habitaciones, y seguramente esto es lo que lo hace especial. Se trata de una casa reformada con mucho estilo y gusto que aúna funcionalidad a la par que hace rebosar un espacio lleno de calma para disfrutar en familia, en pareja o con amigos. El hostal cuenta de una planta baja donde hay una sala de estar con un espacio para niños muy bien trabajado e integrado con el resto del espacio, está el comedor y la fantástica cocina y un jardín exterior con unas vistas inmejorables. En la primera planta están las habitaciones, muy bien equipadas y funcionales para ir con pequeños. Y finalmente en la planta superior está el altillo que se trata de una sala diáfana con mucho espacio para jugar y/o descansar. 

Otro de los puntos fuertes de Silvia y del hostal, ha sido la gastronomía. Nosotros hemos tenido la suerte de cenar y desayunar y todo está espectacular. Los menús están preparados con mucho esmero y con productos de alta calidad y de proximidad (¡la materia prima es genial!) y el servicio y acompañamiento que hace Silvia con los huéspedes y con los pequeños es muy relajado, respetuoso y con atención y mimo en los pequeños detalles. Sin lugar a duda, ¡matricula de honor! 

Este fin de semana hemos coincidido con el hostal en plena ocupación y todo ha sido muy relajante tanto para nosotros como para los pequeños. Hemos podido aprovechar su sala de estar e incluso nuestro hijo mayor ha podido aprender a jugar al ajedrez y no ¡hemos parado de hacer partidas! Silvia; enhorabuena por tu proyecto, ¡volveremos en cuanto podamos!

¡La mañana del domingo se nos ha pasado volando! Después de haber desayunado estupendamente y de un buen café, el plan era visitar el Centre de conservació de fauna i educación ambiental CAMADOCA, de la Associació de Defensa i Estudi de la Fauna i Flora Autòctona, en Santa María de Merlès (a unos 20 minutos de Casserres). 

Se trata de un centro donde reciben fauna autóctona que ha sido lastimada o necesita recuperarse para en el mejor de los casos poder introducirla de nuevo en su hábitat. Para los más pequeños, y por este motivo reciben tantas visitas de centros educativos, la visita es muy útil para poder hacer pedagogía de cómo los seres humanos tenemos que convivir con las especies de la naturaleza y que no hacer cuando nos topamos con ellas. Además, tienen proyectos de reinserción de especies súper interesantes. Pero no haremos spoilers. Id, y los veis vosotros mismos. Su trabajo es alucinante. Oriol y Núria, tienen un proyecto genial. 

Destaca sus salas con peces y cangrejos tanto autóctonos como invasores y todo su espacio exterior donde veremos diferentes especies en vías de recuperación. A nuestros pequeños lo que más les ha fascinado han sido los búhos, ya que son animales que cuestan de ver en libertad y que además son símbolo del pueblo donde vivimos. Nos ha impactado mucho ver como la voluntaria de la ADEFFA que nos ha hecho la visita y sobretodo Clara, la hija adolescente de los fundadores del centro, viven y conocen todos los aspectos relevantes de las especies que tienen en el centro. 

Nosotros, aprovechando que hemos llegado más temprano y con la recomendación de Clara, hemos caminado un poquito para ver los alrededores y bajar hasta la riera Merlès donde hay un puente romano en muy buen estado que se puede visitar. 

Al acabar la visita y hacer unos cuantos chutes en las porterías que hay en el centro, hemos tomado el camino de vuelta a casa, pero antes, hemos parado a comer en el Restaurant Cal Pajares, en Gironella. Se trata de un restaurante muy grande donde ofrecen un menú muy bien de precio y con muy buena calidad. A su favor, juegan también con producto local y con una carta razonable que les permite tener comida fresca y buena para servir al momento. Muestra de lo bien que lo hacen es que el local estaba lleno hasta la bandera y además con algunos grupos muy numerosos. 

Y hasta aquí nuestro fin de semana en El Berguedà visitando una comarca que esta a un paso de Barcelona con muchas actividades culturales para hacer en familia y en un entorno muy privilegiado. Si buscáis más información, a parte de las actividades explicadas, encontrareis decenas de otras actividades para realizar en la comarca. Así pues, ¡un valor seguro! 


Esta crónica forma parte del programa de visita organizado por la marca Barcelona és molt més de Diputació de Barcelona y Turisme del Berguedà. Las recomendaciones y opiniones aquí vertidas son independientes y basadas en nuestra propia experiencia.

Más información:

Museu de les Mines de Cercs: http://www.mmcercs.cat/ca

Rectoría de Vallcebre (https://www.rectoriavallcebre.com)

Centre d’Interpretació de Dinosaures de Fumanya (http://www.dinosauresfumanya.com)

Hostal Emphasis (https://emphasiscasserres.com)

Associació de Defensa i Estudi de la Fauna i Flora Autòctona (http://adeffa.cat/visita-camadoca-2/)

Restaurant Cal Pajares (https://www.restaurantcalpajares.com/ca)

Categories: Cerca de Barcelona,De fin de semana

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