Austria es un país lleno de planes en la naturaleza, pero también tiene ciudades muy interesantes como Viena, Salzburgo o Innsbruck, el paisaje es brutal y ofrece tantas posibilidades que parece que no te lo acabarías nunca. Nosotros hicimos una ruta en coche de 14 días con nuestros hijos de 13 y 9 años con naturaleza, ciudades, museos interactivos y un final por todo lo alto en Europa-Park.
Empezamos nuestra ruta en coche desde el Vallès Occidental, paramos en Colmar para descansar y continuamos con cuatro noches en el Tirol, tres en Viena, dos en Salzburgo, dos en Stuttgart y dos más en Europa-Park. Viajar en coche nos permitió combinar ciudades, lagos, montañas y pueblos menos turísticos. Para nosotros, esa libertad fue una de las claves del viaje.
A continuación os reocmendamos los cuatro imprescindibles de nuestra ruta familiar por Austria:
1. Bañarse y jugar en el lago Achensee
Uno de los paisajes que más nos impresionó fue el lago Achensee, en el Tirol. Dicen que es uno de los lagos más azules de Europa y, cuando lo ves, entiendes perfectamente por qué.
Está permitido bañarse y alrededor hay pueblos pequeños, rincones de juego y muchas posibilidades para pasar el día en familia. Todo ello en medio de un paisaje increíble.

En general, el Tirol está lleno de planes para niños y niñas. En lo alto de las pistas de esquí encontramos parques, lagos, juegos e incluso laberintos de canicas. Muchos de estos planes son de pago y requieren utilizar remontes o teleféricos, pero también hay propuestas gratuitas en la naturaleza muy bien preparadas para las familias.

2. Experimentar con la música en Haus der Musik
En Viena visitamos Haus der Musik, un museo de la música muy especial, divertido e interactivo.
Es uno de esos museos en los que no solo se mira: también se juega, se experimenta con los sonidos y se participa. ¡Hasta puedes probar a dirigir la Filarmónica de Viena!

Nos pareció una manera muy entretenida de acercar la música a niños, niñas y adolescentes. Además, en Viena encontramos muchos museos adaptados a las familias y una red de transporte público que funciona de lujo y que a nuestros hijos les encantó.
3. Refrescarse en el palacio de Hellbrunn y subir a la fortaleza de Salzburgo
En Salzburgo disfrutamos muchísimo. Uno de nuestros planes favoritos fue visitar el palacio de Hellbrunn, especialmente recomendable si hace calor.
Hace unos 400 años construyeron allí unas fuentes que todavía funcionan. Son unas fuentes muy locas, llenas de sorpresas y juegos de agua, así que la visita resulta divertidísima.

También subimos a la fortaleza de Hohensalzburg, desde donde pudimos disfrutar de unas vistas increíbles de la ciudad.
Nos alojamos cerca de las estaciones de tren y autobús. Durante nuestra estancia, al reservar un mínimo de dos noches nos dieron un pase para utilizar el transporte público de la ciudad todos los días, algo que nos resultó muy práctico.
4. Visitar los museos del automóvil de Stuttgart
Saliendo de Austria hacia Europa-Park, hicimos una parada de dos noches en Stuttgart. Allí visitaron dos de los museos automovilísticos más importantes de la ciudad: el Museo Porsche y el Museo Mercedes-Benz, muy interesantes para los que seais amantes de los coches (¡y para los que no también!)
5. Terminar el viaje en Europa-Park
Nuestra ruta nos dio la excusa perfecta para volver a visitar Europa-Park, uno de nuestros parques temáticos favoritos. Pasamos dos días increíbles. Hay atracciones fuertes y espectaculares, pero también muchísimas opciones familiares y propuestas para diferentes edades y gustos.

Una de las cosas que más valoramos fue la eficiencia en la gestión de las colas y de la cantidad de visitantes. Además, el entorno del parque es precioso y está muy cuidado.

Nos alojamos en El Andaluz, uno de los hoteles del resort situado dentro del propio parque. Dormir allí nos permitió aprovechar mucho más los dos días y cerrar el viaje por todo lo alto.
Comer en Austria con niños y niñas
En general, encontramos restaurantes bien adaptados para recibir a familias. Había menús infantiles, posibilidad de pedir raciones más pequeñas y una oferta muy variada. En Viena hay mucha tradición de schnitzel, carne de cerdo o pollo rebozada, un plato que suele gustar mucho a los peques. También encontramos bocadillos con salchichas típicas en puestos y paradas de la calle.
Nos sorprendió la variedad de cocinas de todo el mundo y la gran influencia italiana. Encontramos buenas pizzas por todas partes.

Los pasteles y los postres son de otro nivel, y los helados también. En Götzens disfrutamos especialmente de la única heladería del pueblo, situada en el centro. Fue uno de esos pequeños descubrimientos que terminan formando parte del recuerdo del viaje.
Dónde nos alojamos durante la ruta
Fuimos combinando diferentes tipos de alojamiento según la parada. En el Tirol nos alojamos en una granja en Götzens. En Viena escogimos un apartamento bastante cerca del centro y en Salzburgo dormimos en un hostal A&O próximo a las estaciones de tren y autobús.

En Stuttgart nos alojamos en un Premier Inn que nos resultó muy cómodo y, para los dos últimos días, elegimos el hotel El Andaluz dentro del resort de Europa-Park.
Combinar apartamentos, hoteles y alojamientos más rurales nos ayudó a adaptar cada etapa a las necesidades de la ruta.
Algunos consejos prácticos antes de viajar
Recomendaría hacer esta ruta en coche, cámper o autocaravana. Poder moverse por carretera permite disfrutar del país de una forma más real y no limitarse únicamente a visitar las grandes ciudades. Rodar por pueblos auténticos y zonas menos turísticas es una manera fantástica de descubrir Austria.
También es importante recordar que, para circular por las autopistas austriacas, hay que comprar una viñeta para las autopistas, las encontraréis en las areas de servicio de la frontera.
Durante el trayecto entre Viena y Salzburgo nosotros visitamos el campo de concentración de Mauthausen. Fue una visita terrible, pero sentimos que era necesaria. Es una parada que cada familia deberá valorar según la edad y la sensibilidad de sus hijos e hijas.
Este viaje nos permitió combinar naturaleza, ciudades, museos, lagos, teleféricos y parques. Austria nos pareció un destino muy preparado para viajar con niños, niñas y adolescentes, tanto por sus propuestas como por el funcionamiento del transporte público y la adaptación de muchos espacios.
Un viaje muy completo para disfrutar sin prisas y compartir muchas experiencias en familia.



