Londres con niños: Tibits, un oasis de calma en medio del barullo comercial de Regent Street

Por: - 10 August, 2012 Comentários: 2

Experiencia recomendada por Manela de Petitonet

Pasear for Regent Street, por lo menos un día, es casi obligatorio cuando se viene de visita a Londres. Esta calle en el corazón del West End está llena de tiendas para ir de compras y, desde luego, una de las imprescindibles para los niños es Hamleys que, con sus siete plantas de juguetes, es un sueño convertido en realidad para los más pequeños. Las oficinas de la empresa en la que trabajo están justo enfrente de Hamleys y os aseguro que cada día hay un ambientazo tanto en la puerta de la tienda (cada mañana oímos los gritos de la cuenta atrás anunciando la apertura de la tienda a las 10 en punto; los gritos de la selva del Rey León, etc.) como dentro.

Londres con niños: Tibits, un oasis de calma en medio del barullo comercial de Regent Street

Sin embargo, salir del barullo de Hamleys para meterse en la bulliciosa Regent Street a mí siempre me resulta abrumador. Después de un rato entre tanta gente y tanto juguete sales agotada y lo único que apetece es poder esconderse en un lugar tranquilo donde escapar de todo, por lo menos durante un rato, para poder comer sin agobios. Pues bien, ese lugar se encuentra en Tibits, un restaurante/bar vegetariano que hará las delicias de hasta los más carnívoros (como yo). Está situado en Heddon Street, un encantador callejón peatonal a tan solo unos tres minutos de Hamleys, en el que recuperar la calma de los relativamente pocos viandantes que conocen este escondite de Regent Street.

Londres con niños: Tibits, un oasis de calma en medio del barullo comercial de Regent Street

En Heddon Street no hay tiendas, sólo algunos bares y restaurantes como Strada; Aubaine; Momo; Piccolino; Living Room y Locanda. Todos son sitios recomendables, pero mi favorito para ir con niños es Tibits ya que, además de una comida deliciosa de verdad, y un ambiente relajado, en la parte de abajo hay una zona lounge para que los más pequeños se entretengan jugando, dibujando en la pizarra, pintando con lápices de colores… Además, sus lavabos están equipados con cambiadores y también hay tronas. El personal del restaurante es muy amable y siempre hay algun camaremo que habla espanol encantado de ayudarte.

Londres con niños: Tibits, un oasis de calma en medio del barullo comercial de Regent Street

Tibits ofrece comida internacional, especialmente del Norte de África y funciona como un self-service. En la parte central del restaurante hay una especie de barco con un buffet de 35 platos, fríos y calientes, que preparan a diario. Coges un plato, te sirves y te diriges a la barra donde pagas por lo que pesa tu plato. En la barra también sirven una amplia selección de cócteles de zumos frescos deliciosos (por unas 3.5 libras) que, en caso de que tu niño no te coma ese día, con uno de estos zumos ya sale alimentado.

Como podéis imaginar, estando cerca de mi oficina, suelo visitar Tibits a menudo – mínimo una vez por semana – y me gasto entre 6 y 8 libras por un plato bien completo. El precio es el mismo tanto para take-away como para comer sentada en el restaurante y siempre pido una jarra de agua del grifo, una costumbre extendida en todos los restaurantes de Londres que me encanta.

Muchas veces me llevo la cena a casa y me sale por unas 25 libras para dos adultos y dos niños pequeños. Los platos favoritos de mis hijos son el humus con pimiento rojo, la ensalada de pasta, el risotto de champiñones, ensalada de apio con coco. Mis preferencias son los platos calientes, sobretodo el guisado de lentejas libanés. Nunca he llevado postres a casa porque con lo ricos que están les crearían addicción – crema de yogur con frutas, pastel de queso, tiramisú… En Tibits también sirven un buen café, con lo que se me ocurre que puede ser un buen sitio también para merendar.

Londres con niños: Tibits, un oasis de calma en medio del barullo comercial de Regent Street

Alguna vez, mi marido y mis hijos han venido a buscarme a la oficina para luego ir a cenar por la zona y, por variar, hemos probado otros sitios que, desde luego, no eran nada Mammaproof y hemos salido estresados. Y es que en esta parte de la ciudad no abundan los sitios pensados para familias aunque haberlos, haylos, así que ya os los iré contando.