Nos gusta porque es un lugar bullicioso, de barrio, lleno de vida , de emociones traspasadas, de buena onda. Además se come muy bien y a buen precio. Es un lugar mammaproof en esencia porque lo pasas fenomenal, con o sin niños.
Un pequeño tesoro escondido en la tercera planta del Centro Cívico de Can Felipa, en el barrio de Poblenou. Ideal para pasar una tarde lluviosa tomando chocolate con churros con alguna amiga mientras los bebés juegan. Único inconveniente: la arquitectura tipo loft y sin duda una mala insonorización lo hacen ruidoso cuando hay mucha gente.