Parc Sandaru, un centro cívico repleto de atracciones para las tribus: clases de maracatu, rodas de choro, talleres familiares y una cafetería completamente adaptada para las familias. ¡Uno de nuestros centros cívicos preferidos!
Crea tu propia bateria con un libro, el suelo, la cama , tu barriga, con uma botella…utiliza tus manos como baquetas.
¡Bienvenidos al universo Baby Bongo!
Este es el sitio al que me hubiese encantado que mis papis me trajesen a bailar capoeira cuando era peque. Nada más entrar en este lugar te entra buen rollo y ahora como mamá agradezco que hayan pensado en facilitarme la vida con horarios adaptados, ludoteca y servicio de canguro.
Si a tu hijo le chiflan los toboganes que van a parar a una piscina de bolas, los disfraces y las actividades creativas ¡pasaréis un buen rato en kodomo!
Uno de los objetivos de Chloé cuando creó estos ateliers era que los niños pudiesen aprender nociones básicas de cocina, saber de dónde provienen los alimentos, probar nuevos sabores, nuevas mezclas y trabajar en equipo.
Braingymbcn nace con el objetivo de convertirse en una plataforma para potenciar una mente más consciente y creativa. Para ello, cuenta con una agenda de lo más variada que incluye cursos, talleres, conferencias, presentaciones y workshops pensados para todas las edades.
Camina, estírate, sonríe, habla, corre, conversa… pásatelo bien mientras te cuidas: ¡A tu bebé le encantará!
Danza del Vientre y otras iniciativas de Crianza Natural en Tarragona de la mano de Anna.
A Anna le encanta la danza del vientre, desde que baila con su pequeño Nil, se ha dedicado a dar clases para mamás, también apoya otras iniciativas de crianza natural en Tarragona.
Con el boon de las motos, bicis y patinetes, algunos padres nos vemos en la obligación de explicar conceptos de educación vial a muy temprana edad. En este parque infantil de tráfico situado en la parte posterior del Castillo de Montjuic podrás hacerlo en toda seguridad, con la supervisión de guardias urbanos y pasar un buen rato los domingos.
Los adultos vivimos en un mundo vertical. Raramente bajamos de nuestra silla. Pasamos la mayor parte del tiempo sentados frente al ordenador o de pie en nuestros desplazamientos. Sin embargo, cuando tenemos un hijo, no nos queda otra que tirarnos al suelo.