Un día, dos profesionales de la información que habían desarrollado su carrera en el mundo de la prensa gastronómica decidieron darle un giro total a su vida. Pensaron que había llegado el momento de cumplir un sueño compartido: abrir una librería. Y decidieron que sería infantil, quizá porque hacía solo unos meses que ellos mismos habían sido padres…

La Petita es una librería pensada para hacer un alto en el camino. Por ejemplo, Amanda y su mamá, estaban camino de la playa.
Situada en la calle semi peatonal de Marià Aguiló y junto al gran clásico de la mamava, no hay cómo evitar a La Petita, cuando tienes críos en el barrio, o vienes de visita.

Lo primero que nos atrae es su escaparate: las historias de los barbapapás conviven a la perfección con el humor entrañable y escatológico de Sergio Mora.
De sólo un vistazo vemos que el espacio interior es transitable con niños, más allá de la accesibilidad básica de poder entrar con cochecito, todo ha sido pensado por el estudio de arquitectura B+M+M, para que los niños estén a gusto.
La alfombra verde nos conduce al espacio central donde unos divertidos donuts nos invitan a bajar al suelo.
Es un lugar ideal para poder catar un buen libro, tanto para los príncipes, como para las princesas de la casa.
En las estanterías se pueden encontrar grandes clásicos revisitados de manera lúdica, nuevos personajes de literatura infantil como el divertido “pomelo” y también una selección de libros en lengua extranjera.
Me gustaron sus juguetes ecológicos, artesanales y de comercio justo ¿no molan estas peonzas?
Al fondo de la tienda te espera la guinda del pastel: un espacio con sillas, mesas, un rincón con libros de segunda mano para manosear a gusto y una enorme pizarra para que los niños desparramen su creatividad.
Como buen lugar Mammaproof, en la Petita encontrarás además un servicio para los clientes en el que proximamente esperamos ver un cambiador para bebés. Es lo único que les falta para poder obtener nuestro distintivo Family Welcome.
Y detrás, un pequeño patio que da luz al local y en el que imaginamos también se podrán hacer pequeños encuentros familiares.
Porque la intención de la Petita es la de convertirse en uno de los epicentros culturales del barrio, programando a partir de Septiembre talleres y actividades relacionadas con los libros, la ilustración, el juego y la cultura en general. Nada mejor que seguirles en facebook para estar al loro de las propuestas.
Nosotros les deseamos lo mejor en este nuevo comienzo, y para celebrarlo nos llevamos a una de sus “petitas” ratitas de paseo por la Rambla.
















