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La Platjola de Sant Pol de Mar: perfecto restaurante de playa para las tribus

A tan sólo 49 km de Barcelona encontramos Sant Pol de Mar, un precioso pueblo mediterráneo de casas blancas, calles estrechas y calas de aguas cristalinas.


A la playa de Sant Pol de Mar se llega muy fácilmente en tren, de hecho, es bajar del tren y ser recibido por un mar azul casi irresistible. Vale la pena aguantar las ganas de un chapuzón inmediato y seguir por el paseo marítimo hasta encontrar el Restaurante La Platjola.

Comimos unas buenas tapas (muy buena relación precio/calidad), pero lo que de verdad nos gustó fue estar en un local con trato muy amable (Teo decidió hacer pis al lado de la mesa para probar el servicio: vaya drama esa fase de quitar pañales), tronas, cambiador y lo mejor: a muy pocos pasos de un mar de aguas cristalinas. Eso sí que es zona de apoyo… ¡y con vistas!

Sólo una observación: el tren pasa muy cerca del restaurante, lo que provoca cierto ruido que puede incomodar a alguno. En nuestro caso, que tenemos a un niño enamorado de los trenes, la verdad es que nos ayudó a entretenerlo durante la comida.

Y menuda sorpresa no dio nuestro TEOrremoto en la playa: fue la primera vez que nos dejó bañarnos tranquilamente (antes, claro está, de querer meterse con nosotros a disfrutar de ese mar tan transparente). La corta distancia entre la zona de remojo de sus padres y su zona de construcción de castillos de arena (tratándose de la Costa Brava, de piedra) fue la responsable de esa jornada ideal de playa.

Eso sí, papá y mamá tenían que proveer al constructor con piedras cada dos por tres: un poco más y convertíamos la Costa Brava en la Costa Daurada. Hay que ver las acrobacias que hacen los padres para poder bañarse unos minutos en el mar. Sin duda, lo de apreciar el placer de las pequeñas cosas de la vida te lo enseña la ma/paternidad.

Después de una intensa y placentera jornada de comida+chapuzón+construcción de castillos de arena, decidimos que era hora de volver a casa. Y Teo nos volvió a sorprender: sacó fuerzas de no sabemos dónde (nunca lo entenderemos) para meterse en la fiesta de la feria alternativa que celebraban en el pueblo.

Música en directo, kioskos con comidas y bebidas y productos artesanales se mezclaban con los trapecios y el césped de un parque lleno de atracciones para los peques.

El lugar estaba invadido por familias…

El verano en Sant Pol de Mar…

… definitivamente ¡es Mammaproof!




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Nosotros nos enamoramos de Sant Pol, (que pertenece a Costa de Barcelona, o Maresme) así que lo dejamos todo y …vinimos a vivir aquí! De hecho nuestro hijo es Santpolenc, jejé. Es genial, y hay un ambiente muy familiar pero tranquilo. El único punto negativo para mi son las cuestas del pueblo con ceras estrechas en carrito, y el acceso a la guardería de tierra y barro. Lo demás es estupendo, tal y como describís.
Me ha encantado el artículo!!
Hola a todos
Estuvimos justo en St Pol en julio, dos semanitas. Pueblo lindo, playa aún más, una maravilla.
Recomiendo el restaurante Can Talamás en la Calle Santa Clara, para desayunos, comidas y cenas (cenas solo el viernes y el sábado). Tiene trona! No tienen cambiador pero han puesto una mesa muy cómoda en el baño para poder apoyar ahí los bebés y cambiarlos.
Si vais a alquilar una casita ahí, recomiendo que no esté muy lejos de la playa porque efectivamente las calles son muy empinadas, como dice Sonia, y las aceras estrechas, y cuesta subir con el cochecito.
Pero todo lo demás está muy bien.
Un abrazo, Ella
Hola,
El pasado lunes aprovechando que era festivo en Barcelona y después de 2 días de actividades intensas en la Mercé, queríamos un poco de tranquilidad y nos fuimos a Sant Pol de Mar con la idea de descubrir la Platjola. Nos encantó el sitio, las vistas están de lujo, se come bien, el servicio es amable, tienen tronas y los niños es pueden mover sin molestar demasiado. Con el tren nos paso lo mismo que a vosotros, mi hija estuve muy entretenida y no nos molesto para nada.
Pasamos un día muy agradable, lastima que las olas eran tan fuertes y que era algo peligroso bañarse con niños ese día.
Gracias por ese buena recomendación.
Christelle